jueves, 8 de octubre de 2009

Las vacaciones familiares




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José Manuel Mañú Noáin 
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Nació
en Navarra en 1955. Estudió Filosofía y letras y Magisterio. En su
trayectoria profesional ha dado clase en Centros públicos y privados.
En la actualidad conjuga las clases con impartir conferencias, escribir
y asesorar a centros educativos.
Ha dado docenas de conferencias en Europa y América, así como ha
participado en programas de radio y TV. Ha sido colaborador habitual de
Magisterio Español, y ha publicado numerosos artículos en otras
revistas educativas. Ha publicado diversos libros.




POSIBILIDADES Y RIESGOS DE UN VERANO

La llegada del verano
Original para sontushijos

  La
llegada del verano puede ser tanto una estupenda oportunidad para
padres e hijos, como un período en el que se pierda lo adquirido
durante el curso. Todo depende  de la actitud con que se afronte este tiempo vacacional.



   Es
un hecho que ante padres e hijos se abren innumerables posibilidades
que cada familia deberá sopesar y elegir en función de circunstancias
particulares como la edad de los hijos, el resultado del curso, el
lugar de veraneo elegido.



   Sin
pretender agotarlas, voy a enumerar algunas de estas posibilidades, así
como una serie de factores que conviene tener en cuenta para sacar
provecho del verano:





Posibilidades



1. Fomenten la vida familiar organizando planes que lo faciliten. Hacer las comidas juntos puede ser una meta asequible.
2.
Si la edad de los hijos lo permite, se puede estudiar en familia cuáles
son las actividades favoritas a desarrollar todos juntos.
3.
Es muy conveniente fomentar conversaciones padre-hijo, madre-hija.
Puede ser una gran ocasión para comenzar esa costumbre que no debe
perderse durante el curso.
4.
Elijan juntos los libros que cada uno va a leer durante las vacaciones.
Dedicar un tiempo diario, de modo grato y positivo, es una actividad
que puede resultar muy beneficiosa.
5. Analicen, marido y mujer, lo más positivo del verano anterior y procurar favorecer que se vuelva a repetir.
6. Elijan juntos una película con valores a la que asistir. Aprovechen después para comentarla en familia.
7.
Cada hijo, en función de su situación, puede proponer una actividad a
realizar en este período: aprender un idioma o informática, asistir a
un curso de verano, practicar un deporte, etc.
8.
El verano es muy largo y es difícil encontrar actividades para tener a
los hijos continuamente ocupados en cosas valiosas, planes atractivos,
apoyate en el club.
9.
Si alguno de la familia tiene que estudiar para reforzar alguna
asignatura, hay que fijar con él un horario y revisar la marcha de la
asignatura semanalmente.
10.
Plantearse qué pueden hacer por los demás: recortar una semana el
veraneo y dedicarlo a alguna institución que atienda a personas
necesitadas, participar en algunas actividades de solidaridad, etc.
11.
Dios no se toma vacaciones. Si es creyente, no lo ponga entre
paréntesis en este período. Facilitale que acuda a Misa los domingos,
que pueda confesarse...

12. ¿Van con ustedes o quedan bien atendidos los abuelos durante este período de descanso?
13. Cada uno de la familia que se proponga escribir una carta y cuatro postales a los amigos, parientes, etc.
14. ¿Colabora cada uno de la familia para que la madre pueda también descansar?
15. Visiten juntos algún monumento o lugar artístico que haya en los alrededores.
16. Hagan, a mitad de vacaciones, balance de cómo van las cosas y saquen consecuencias prácticas.
17.
Ten ciertas precauciones con algunas fiestas, ambientes, etc. en los
que el ambiente que puede rodear los planes pueda hacer daño a tu hijo.




Factores a tener en cuenta:
1.
Una cosa es ser más flexible en horarios, sobre todo al acostarse y
levantarse, y otra cosa distinta es que no haya ningún tipo de horario.
2. Revise si su presupuesto de vacaciones es acorde a sus posibilidades económicas.
3. El veraneo es una ocasión para que sus hijos hagan unas amistades beneficiosas o perjudiciales.
4. Aunque es verdad que hay más situaciones extraordinarias, procure que nadie de su familia beba más de la cuenta.
5. El sexo no es una realidad éticamente indiferente. La frivolidad o la lujuria dejan una fuerte marca negativa.
6. Antes de cada plan piense si es conveniente para sus hijos.
7. El verano tiene que posibilitar el descanso. Unas vacaciones estresantes no compensan.
8. Acople sus horarios al que necesiten sus hijos, no a la inversa.
9. Si sus hijos pierden el hábito del esfuerzo, en septiembre será más difícil arrancar bien el curso.
10. Pasar de una hora diaria de televisión, posiblemente sea un exceso. Cuide la calidad.
11. Piense en el verano mejor para su familia. No tiene por qué coincidir necesariamente con el de sus amigos.
12. Piense las tres cosas más negativas del verano anterior y cree la situación conveniente para que no se repitan.
13.
Si cuando lea estos párrafos piensa que le propongo ir contra
corriente, ha acertado. Su familia bien vale la pena de ese esfuerzo.